| |
Ejercicio
físico:
Antiguamente se pensaba
que la mujer embarazada no debía
realizar ningún tipo de actividad
física por temor a dañar al
feto, sin embargo, hoy día está
comprobado que el ejercicio físico
ayuda a tener un buen embarazo. Es recomendable
que la futura mamá no altere su actividad
diaria y realice algún ejercicio,
previa consulta con su médico.
Es importante que sepa que en los primeros
meses del embarazo, la mujer tiende a sentirse
cansada y con muchas ganas de dormir. Esto
se debe a los profundos cambios hormonales.
A partir del tercer mes, la embarazada comienza
a tener más ánimo hasta que
el aumento del peso, los cambios posturales
y la distensión abdominal contribuyan
a que aparezca nuevamente, el cansancio.
La mujer embarazada no debe modificar sus
actividades habituales, excepto si el médico
lo indica, y hacia el final del embarazo
deberá aumentar sus períodos
de descanso.
Si trabaja en casa
Puede desarrollar las labores domésticas,
evitando el trabajo pesado.
Si trabaja fuera de la casa
Es importante saber que estadísticamente,
el riesgo para la embarazada aumenta dependiendo
del número de horas de trabajo, las
condiciones de éste, del esfuerzo
físico que realice y del nivel de
responsabilidad que tenga. Durante el embarazo
deben suprimirse todos los trabajos que
requieran el uso de la fuerza.
Deportes:
Las embarazadas pueden realizar deportes que
no exijan un gran esfuerzo y deben evitar las
actividades violentas que puedan causar un golpe
directo en el abdomen.
|