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¿Qué es y cómo curar una herida?
Aquí te enseñamos que es y como curar una herida. Esto es algo sumamente importante que puede salvarles la vida a muchas personas, incluso la tuya. Curar una herida es algo todos debemos saber, ya que las heridas son comunes y le suceden a todas las personas.

¿Qué es una herida?
Una herida es una lesión que tiene como principal característica interferir la integridad de los tejidos blandos (piel, músculo, tejido subcutáneo, órganos blandos, tendones, nervios, entre otros).

Son producidas por agentes externos (vidrios, piedras, cuchillos, etcétera) o internos (huesos fracturados). Las heridas no siempre son abiertas, muchas veces se producen las llamadas heridas cerradas (hematomas).

Cuando nos adentremos en el tema de cómo curar una herida veremos que existen dos riesgos que es necesario atender antes que nada para que no pasen a problemas mayores: la hemorragia y la infección.

Tipos de heridas
• Abiertas
• Cerradas
• Simples
• Complicadas
Tipos de heridas
• Punzantes
• Cortantes
• Punzocortantes
• Abrasiones
• Laceraciones
• Avulsivas
• Amputación
• Contusas
• Magulladuras
• Aplastamiento

¿Cómo curar una herida?
A continuación te enseñaremos los pasos que debes seguir para curar una herida. Si prestas atención y aprendes a hacerlo puedes llegar a salvar una vida, lisa y llanamente.

Lo primero antes de curar una herida es detener las hemorragias y prevenir todo tipo de infecciones. Si no comienzas por estos dos problemas es indudable que luego tengas problemas que pueden acarrear la muerte inclusive.

Como detener la hemorragia de una herida
Comience realizando presión directa sobre la herida con una gasa. Cuando ésta se llene de sangre déjela allí y disponga otra, facilitando así la formación de un coagulo.
Luego de realizar la presión directa es muy bueno elevar la extremidad donde se ha producido la herida, con lo cual disminuye el flujo sanguíneo y la hemorragia se cohíbe con mayor facilidad.

Como prevenir la infección de una herida
Éste es el siguiente paso a la detención de la hemorragia. Queremos dejar claro que estamos realizando una descripción para curar heridas de índole leve, si la herida llegase a ser de una magnitud importante no dude en consultar a su médico.

Cuando se ha logrado controlar la hemorragia prosiga de la siguiente manera:
• Irrigue la herida con agua o una solución estéril (preferentemente)
• Lave la herida con jabón neutro o quirúrgico, y enjuague de la misma forma que en el paso anterior.
• Desinfecte la herida con soluciones de yodo, coloide de plata u otro antiséptico y luego enjuague nuevamente. NO utilice ALCOHOL, puede lesionar los tejidos aún más.
• Cubra la herida con una gasa estéril y deje curar.


Primeros auxilios para niños
Los primeros auxilios para niños son de vital importancia, ya que los pequeños son más propensos que los adultos a los accidentes. La primera regla con los niños es mantener la calma, esto no solo facilita las maniobras, sino que da seguridad al niño, lo cual es fundamental para su tratamiento.
Primeros auxilios para niños
Los primeros auxilios son una serie de procedimientos médicos de emergencia que se aplican a una persona que ha sufrido un accidente o enfermado repentinamente, hasta que pueda recibir la atención médica adecuada.

En el caso de los niños, los accidentes son mucho más frecuentes que en los adultos, debido a que los niños no tienen noción del peligro. La rapidez con que se realicen los procedimientos médicos puede representar la diferencia entre la vida y la muerte, o que mejore o empeore su condición.

Los accidentes más frecuentes en el caso de niños son magulladuras, cortes y pueden ser más graves. Pero lo primero que debemos tener en cuenta es que no hay que perder la calma por ningún motivo. Debemos concentrarnos en tratar de solucionar de la mejor manera el problema, para evitar sufrimientos al pequeño. Además, si los padres logran mostrarse calmados, el niño se sentirá seguro.

Cómo proceder con los primeros auxilios para niños:
Hay diferentes tipos de accidentes con niños y bebés, los primeros auxilios que aplicaremos dependen del accidente y sus características.

Los objetivos del auxilio previo a la atención médica son:
• En casos graves, lo primordial es intentar salvar la vida del niño
• Evitar lesiones posteriores.
• Mantener la calma y llamar al médico
• Tratar de no mover al herido más de lo estrictamente necesario.
• Examinar cuidadosamente al chico
• Calmar a la víctima
• Llamar a los servicios de atención de emergencias de inmediato
• Controlar la respiración y el pulso del pequeño
• En caso de que no respire o tosa intensamente y su color se torne azulado, esto indicaría que puede estar atragantado con algún objeto. En dicho caso, intentaremos hacer que expulse el elemento perturbador.

Lo que no debe hacerse jamás en los accidentes con bebés y niños:
• Dejar a la víctima sola.
• Tocar la herida sin protección
• Mover a la víctima sin necesidad
• Acosar con preguntas a la víctima
• Intentar acomodar los huesos en caso de fractura
• Dejar una hemorragia sin atender
• No debe suministrarse medicinas, alimentos o bebidas a una víctima.
• Si un niño tose insistentemente, es preferible dejarlo toser libre que intentar quitar lo que obstruye su garganta, seguramente es algo que saldrá solo. A menos que comience a ponerse morado o se desmaye.

¿Qué es una fractura abierta o cerrada?
Las fracturas son roturas en los huesos que pueden ser parciales o totales, y dependiendo de ello será el tratamiento a recibir y la rehabilitación. ¿Qué es una fractura abierta y cerrada? Conozca todas las respuestas de fracturas en el mejor portal de primeros auxilios.
¿Qué es una fractura abierta o cerrada?
Ante la pregunta de qué es una fractura, se puede decir básicamente que es la discontinuidad del hueso por una rotura que se produce generalmente de un modo accidental.

Es la rotura de un hueso, por lo que rápidamente se debe corregir para calmar el dolor que ocasiona y corregir el hueso para que se recupere en la posición adecuada.

No existe un solo tipo de fractura ni un tamaño exclusivo, ya que dependen del grado y la zona donde ocurre la lesión.

En el caso de aquellas lesiones que no revisten demasiada gravedad se dice que es una fractura simple, a diferencia de las fractura expuesta que son los casos más complejos que requieren cirugía segura.

Cuando el diagnóstico médico indica que es una fractura completa, se refiere a que el hueso está completamente partido en dos partes, mientras que la “conminuta” es cuando el hueso se quiebra en más de dos partes o se astilla.

También se utiliza el término de quebradura de tallo verde, lo que implica que el hueso sufre una rotura en uno de los extremos, en tanto que la fractura en arco es cuando no se llega a una rotura ósea pero se dobla el hueso (caso muy común en los niños).

¿Qué es una fractura abierta y una cerrada? La fractura abierta se puede percibir a simple vista, pudiendo atravesar la piel y donde se llega a ver el hueso fracturado.

Hay casos en los que no se llega a ver el hueso pero se logra divisar por debajo del tejido su quebradura.

La fractura cerrada se mantiene interna, pero el dolor que causa puede hacer deducir que se trata efectivamente de rotura.

El dolor es un factor común que se repite absolutamente en todas las fracturas, los dolores fuertes y las hinchazones generalmente están presentes.

Las fracturas que suceden más comúnmente son las de:
- cadera
- fémur
- tibia
- peroné
- muñeca
- tobillo

Cómo saber qué es una fractura y su rehabilitación
El modo más efectivo para determinar fehacientemente que es una fractura es a través de los rayos X, donde las placas van a mostrar el sitio exacto de quebradura del hueso y la gravedad del asunto.

También se utilizan métodos como la resonancia magnética y la tomografía computada donde se puede observar con mayor precisión la zona lesionada.

El tratamiento para la recuperación tras una lesión de este tipo va a depender de que es una fractura completa o parcial y la clase de lesión.

El yeso para inmovilizar la zona se da en casi la totalidad de los casos, salvo en aquellas partes del cuerpo que es imposible realizarlo, pero son la menor parte.

La práctica de una cirugía depende de la gravedad que se detecte, siendo bastante común la intervención quirúrgica en las quebraduras, donde en los casos más complejos se aplican además tornillos y placas metálicas para la recuperación.

Esguince y fractura de tobillo
La fractura de tobillo es una dolorosa lesión que involucra al menos a uno de los 3 huesos del tobillo: tibia, peroné y talus. Los deportistas son quienes se encuentran más expuestos a este tipo de lesiones por la presión que se ejerce en esta zona del cuerpo.
Esguince y fractura de tobillo
El tobillo es una parte del cuerpo que se encuentra sumamente expuesta a torceduras y esguinces, de modo que las sucesivas lesiones que no son bien curadas pueden ser causa de una fractura de tobillo.

El sobrepeso es una de las razones por las cuales también se puede generar, ya que el hueso y el músculo se pueden encontrar muy forzados y al pisar mal puede ocurrir la lesión.

Los deportistas que practican deportes en los cuales se ejerce mucha fuerza en los tobillos suelen lastimarse a menudo, sobre todo futbolistas, basquetbolistas, jugadores de béisbol, fútbol americano, hockey, tenis, etc.

Luego de un primer esguince generalmente todos los deportistas usan vendas y tobilleras para evitar que el tobillo se mueva, lo que es sumamente aconsejable para los deportistas a nivel amateur ya que no se encuentran tan entrenados y las lesiones son más probables aún.

El tobillo está compuesto por tres huesos que se encargan de la articulación por lo que una lesión en esta zona puede ser por el daño de al menos uno de ellos:

- Tibia: es el hueso más grande de la parte baja de la pierna y cubre todo el interior.
- Peroné: corre a lo largo del exterior.
- Talus: es el encargado de unir la pierna y el pie. Es el que menos tiende a romperse.

La tibia y el peroné se encuentran unidos por la sindemosis formando lo que se conoce como la “mortaja tibio-peronéa”, siendo el talo el hueso que va en su interior cubierto todo por una serie de ligamentos que permiten la estabilidad de la articulación.

Una fractura de tobillo es algo sumamente doloroso por lo que el primer síntoma es la fuerte dolencia acompañada de hinchazón instantánea, moretones, dolor en el hueso y la imposibilidad de apoyar el pie sin sentir una gran molestia.

Igualmente los síntomas son muy similares al de un esguince o una luxación de tobillo, por lo que se debe asistir a un médico para que por medio de rayos x pueda detectar la rotura del hueso.

Tratamiento y rehabilitación de fractura de tobillo
La recuperación siempre va a depender del estado de los ligamentos y los tipos de huesos que están involucrados en la fractura de tobillo.

La rehabilitación generalmente incluye un yeso que puede llegar hasta la altura de la rodilla, donde la cirugía depende de la gravedad del caso lo mismo que la colocación de varillas o tornillos.

La recuperación posterior es paulatina, con una duración aproximada de 8 semanas donde se incluyen ejercicios para fortalecer la zona lastimada y sesiones de fisioterapia.

Retomar las actividades deportivas exigentes puede llevar varios meses, ya que si no se cura 100% y se cumple con el tratamiento indicado es muy probable que nunca más quede en óptimas condiciones y las lesiones se sucederán.

La fractura de tobillo es junto a la fractura de cadera, fémur, pelvis y muñeca las que se dan más comúnmente

Fractura de muñeca: mano, radio y colle
La fractura de muñeca es una de esas lesiones que se deben tratar en tiempo y forma para evitar problemas posteriores que no tendrán solución. Es una lesión sumamente dolorosa y que lleva una recuperación mínima de 6 semanas.
Fractura de muñeca: mano, radio y colle
La fractura de muñeca está dada por la rotura de algún hueso que componen la parte inferior del brazo, siendo los huesos radio y cúbito los dos que componen la muñeca, sumado a los ocho huesos carpales que conectan el antebrazo con los dedos.

Para detectar la fractura se debe realizar una radiografía de la mano y el brazo, ya que a simple vista puede parecer una luxación, esguince o las consecuencias del dolor de una tendinitis.

La fractura de muñeca más común es la fractura del Colle, hueso que se encuentra en el radio y forma la articulación principal de la muñeca.

Otras de las lesiones comunes es la fractura del Escafoide, hueso que se encuentra al lado del dedo pulgar.

Las causas más comunes son los traumatismos derivados de una caída, donde se apoya todo el peso del cuerpo sobre la muñeca que no es capaz de mantenerse firme y sostener toda la masa corporal.

Es una lesión sumamente dolorosa y molesta, cuyos síntomas principales son: - dolor intenso en toda la zona - moretones e hinchazón - imposibilidad de movimiento en todos los dedos, agudizado en el dedo pulgar - deformación de la muñeca

Los primeros auxilios ante una fractura de muñeca debe ser procurar que no se mueva la mano, dejándola lo más firme que se pueda ya que cada pequeño movimiento es producto de un fuerte dolor, además se aconseja:

- Dejar la mano hacia arriba para que la sangre no se acumule en la extremidad.
- Colocar hielo para aliviar el dolor y bajar la inflamación.
- No suministrar ningún medicamento.
- No consumir líquidos ni alimentos ya que eso puede afectar y retrasar una eventual cirugía.
- Concurrir de inmediato a la emergencia.

Tratamiento de fractura de muñeca
El tratamiento en general consiste de una cirugía siempre que sea necesaria, y al igual que sucede con la fractura del tobillo o el pie, se pueden aplicar placas y tornillos para que el hueso se recupere y vuelva a su lugar.

Posterior a la operación se debe realizar una rehabilitación que consiste en la quietud del brazo mediante un yeso que puede ir hasta el codo o incluso hasta el hombro; para un vez quitado el yeso comenzar a realizar ejercicios de recuperación y fisioterapia.

Dependiendo de los huesos y los ligamentos involucrados en la fractura de muñeca es el tiempo de recuperación que lleve, pudiendo durar de 6 a 10 semanas, salvo en los casos de una rotura de escafoide que puede tardar hasta 16 semanas.

Si no se trata en tiempo y forma es una lesión que deja secuelas para siempre y que luego ya no se podrán revertir, con dolencias y movimientos con los cuales se sentirán molestias permanentes.

La cadera y la fractura de fémur
La fractura de fémur es una de las lesiones más comunes y dolorosas que sufre la cadera. Existen diferentes tipos de fracturas de este hueso y de ello depende el tratamiento y la recuperación requerida.
La cadera y la fractura de fémur

La fractura de fémur es una lesión sumamente dolorosa y que impide a la persona poder moverse normalmente, ya que el dolor es sumamente intenso.
El fémur es el hueso de la articulación de la cadera, por lo que su rotura afecta a todo el movimiento de esta zona del cuerpo.

La intervención quirúrgica debe realizarse lo antes posible para aliviar la dolencia, donde dependiendo del tipo de cirugía será la recuperación y el período de rehabilitación.

Generalmente la fractura de fémur se produce en personas de edad avanzada, producto de caídas por la pérdida de estabilidad o por no poder soportar su propio peso, pero puede suceder a cualquier edad más allá que no sean los casos más comunes.

El grupo de personas que están más expuestas a este tipo de lesiones son las mujeres mayores de 50 años de edad que tienen sobrepeso o peso inferior al debido.

Del mismo modo que sucede con fracturas de tobillo, muñeca, codo, pelvis, rótula y otras tantas zonas del cuerpo humano, la fractura de cadera se confirma plenamente mediante las placas que resultan de los rayos X.

El tabaquismo, sedentarismo y alcoholismo son factores que favorecen aún más este tipo de problemas, factores que sumados a la falta de calcio en los huesos hacen que una fractura de esta índole pueda suceder con mayor frecuencia.

Estas fracturas se pueden separar en dos grupos:

- Intracapsulares o mediales, fracturas que suceden en el cuello mismo del fémur.
- Extracapsulares o laterales, afectan directamente al macizo trocanteriano.

Tipos de fractura de fémur: fractura distal
La fractura distal de cadera es la que más comúnmente se genera en los deportistas, producto de un fuerte golpe en esta zona.

Sucede también en casos de accidentes automovilísticos, donde un golpe a la altura de la cadera puede generar una fractura en el extremo distal del radio o una fractura de Colles.

Las lesiones que pueden suceder son variadas, los casos más comunes que se presentan son los siguientes:

- Fractura media del cuello del fémur
- Fractura lateral del cuello del fémur
- Fractura pertrocantérea de fémur
- Fractura subtrocantérea de fémur
- Fractura del cuerpo del fémur
- Fractura de la cabeza del fémur
- Fractura del trocánter mayor
- Fractura o desprendimiento del trocánter menor.

En muchos casos se ha constatado que estas fracturas pueden suceder en los bebés recién nacidos, por lo que se debe intervenir para que el niño no sufra consecuencias mayores.

Definición y síntomas de hemorragia
Las hemorragias no revisten en un principio un problema de grave importancia, pero es necesario conocer la definición y los síntomas de hemorragia, porque pueden acarrear grandes problemas si no se actúa debidamente en el momento justo. Descubre cuales son los síntomas de hemorragia y como actuar ante ellos.
Definición y síntomas de hemorragia
Los síntomas de hemorragia pueden ser muy variados de acuerdo a de acuerdo a la velocidad con que se pierde la sangre, el volumen y la condición previa del paciente (edad, medicamentos que utiliza, enfermedades recurrentes, etc.). Pero también serán diferentes si se trata de una hemorragia interna o una hemorragia externa.

A continuación alistamos los diferentes síntomas de hemorragia:

Síntomas de hemorragia externa (por herida abierta) y hematomas
El shock de estos dos tipos de hemorragia puede causar los siguientes síntomas:
• confusión o pérdida de la lucidez mental
• piel fría y humedecida
• vértigo o mareo luego de sufrir la lesión
• descenso de la presión arterial
• palidez
• aceleración del pulso y su consiguiente aumento de la frecuencia cardiaca
• debilidad

Síntomas de hemorragia interna (sangrado interno)
• Dolor abdominal
• Hinchazón abdominal
• Dolor de pecho

Síntomas de hemorragia externa a través de orificio natural del cuerpo
Los síntomas de este tipo de hemorragia estarán marcados por la presencia de sangre en:
• las heces (color negro, marrón o rojo rutilante)
• la orina (roja, rosa o de color té)
• el vómito (rojo o marrón oscuro)
• el sangrado vaginal más profuso de lo normal o luego de la menopausia

Definición de hemorragia
Las hemorragias son pérdidas de sangre que pueden acontecer interna o externamente. La hemorragia interna se refiere a sangre que gotea desde los vasos sanguíneos hacia el interior del cuerpo; mientras que como hemorragia externa podemos diferenciar dos tipos: por orificio natural del cuerpo (recto, vagina o boca), o externa simplemente (producida por la ruptura de la piel). Resumiendo podríamos decir que una hemorragia es la salida de sangre de los vasos sanguíneos a causa de su ruptura.

Si se divisan síntomas de hemorragia externa la primera actitud preventiva que se debe tomar es la de realizar una presión directa sobre la herida. Con una gasa se presiona sobre la herida y se la deja allí cuando se empape en sangre, lo cual facilitará la coagulación.
Nunca coloque hilo directamente sobre una hemorragia, ya sea interna o externa; envuélvalo en una toalla u otro medio y aplíquelo luego.

Las hemorragias pueden acontecer por lesiones o de forma espontánea. Las hemorragias espontáneas pueden deberse a problemas en el tracto gastrointestinal o urogenital.

Dijimos pues que las hemorragias pueden clasificarse por su naturaleza en: Internas – Externas – Externas por orificios naturales del cuerpo.

Según de donde proceda la hemorragia se las puede clasificar en otros tres subgrupos:

Arteriales
Sangre de color rojo vivo y brillante.
Flujo intermitente
Mucha presión

Venosas Sangre de color rojo oscuro. Flujo continuo.

Capilares Su flujo se produce a partir de pequeños puntos. Poco flujo.

Los síntomas de hemorragia serán diferentes de acuerdo a la velocidad con que se pierde la sangre, el volumen y la condición previa del paciente (edad, medicamentos que utiliza, enfermedades recurrentes, etc.).

Tratamiento de una fractura de cadera
La fractura de cadera es una lesión sumamente dolorosa y que se manifiesta más en las mujeres que en los hombres, generalmente producto de la osteoporosis. La cirugía y la implementación de prótesis son los tratamientos más comunes.
Tratamiento de una fractura de cadera
La fractura de cadera se manifiesta por la rotura del fémur, el hueso encargado de la articulación en esta zona del cuerpo.

Es una lesión que generalmente se da en las personas mayores, producto del desgaste sufrido por el paso de los años en los que el hueso estuvo en una posición inadecuada.

Estos tipos de fracturas son lesiones graves que producen un fuerte dolor y en las cuales se debe intervenir quirúrgicamente de manera urgente.

Los dos tipos de fractura de cadera mas comunes son la fractura del cuello del fémur y la fractura intertrocantérica, donde el caso de la ruptura del cuello es más complejo por no permitir el adecuado flujo de sangre a la cabeza del fémur.

La osteoporosis es reconocida como una de las causas principales por la que se produce una lesión de este tipo.

Las mujeres son más proclives a sufrir osteoporosis, enfermedad que se produce por la menor generación de minerales en los huesos, debilitándolos y causando la disminución de calcio en ellos.

Además del desgaste natural hay algunos factores que pueden favorecer a que se produzca una fractura de cadera como:
- Consumo de alcohol y cafeína
- Sedentarismo y bajo peso
- Problemas relacionados con la vista
- El tabaquismo

El tratamiento médico más común y recomendado es la cirugía que procura aliviar el dolor y que el paciente pueda volver a movilizarse normalmente.

Del mismo modo que sucede con otras operaciones, se pueden aplicar en los huesos ciertos materiales metálicos para fortalecer y estabilizar la articulación.

Cuando no se llega a producir una fractura de cadera y simplemente se trata de una luxación, significa que no hay una rotura sino un desplazamiento o dislocación en el fémur; sucede varias veces en los recién nacidos.

Fractura de cadera, prótesis y rehabilitación
Hay casos en los que los médicos aconsejan la colocación de una prótesis que sustituye totalmente a los huesos dañados, siendo casos donde la lesión es de una complejidad elevada.

La artrosis es una de las causas que afecta a personas de mediana edad y adultos mayores, con la aparición de dolencias y problemas para caminar los cuales se solucionan mediante la prótesis de cadera.

El cirujano ortopédico es quien realiza el diagnóstico definitivo y el que aconseja cual es la mejor solución ante una fractura de cadera, siendo en la actualidad la aplicación de prótesis uno de los procedimientos más comunes y seguros.

La rehabilitación tras una intervención de esta índole es lenta y se deben realizar sesiones de fisioterapia para que el cuerpo vaya asimilando la prótesis que se colocó.

Existen varios ejercicios de recuperación tras la fractura de cadera, vinculados a nuevas posturas al sentarse, acostarse, caminar, subir y bajar escaleras, etc.

El botiquín de primeros auxilios
El botiquín de primeros auxilios es una necesidad de todo lugar de trabajo, vivienda o transporte, para atender aquellos accidentes que inevitablemente suceden. Es indispensable que esté correctamente equipado, y que su contenido se mantenga en condiciones adecuadas.
El botiquín de primeros auxilios
Los accidentes son acontecimientos inesperados, suceden en cualquier parte y en cualquier momento, por ello es necesario contar con un botiquín de primeros auxilios bien equipado en todos los ámbitos de nuestra vida, e hogar, el automóvil, lugar de trabajo, etc.

Es conveniente revisar periódicamente los elementos de nuestro botiquín, para descartar los que estén vencidos y reponer los que se gastaron.

Todas las personas que residen o trabajan en un sitio deben saber dónde se guarda el botiquín y cómo usarlo adecuadamente. Para estos efectos, es conveniente obtener un manual de primeros auxilios y leerlo cuidadosamente.

El botiquín puede ser una caja limpia, duradera, fácil de transportar, espaciosas, puede ser también un estuche, o inclusive una bolsa. Los medicamentos se conservarán en sus envases originales y se marcará las dosis recomendadas por el médico. Incluiremos además, una lista del contenido, los números telefónicos de la emergencia, del médico familiar, bomberos, policía, ambulancia. Si hay algún miembro de la familia que padezca alergias a medicamentos, alimentos, picaduras de abejas, etc., debe incluirse una lista de alergias de cada uno y los medicamentos que ellos usan.

Los botiquines deben guardarse fuera del alcance de los niños, pero donde los adultos puedan acceder fácilmente.

Contenido del botiquín de primeros auxilios:
Una vez que tenemos nuestro maletín de primeros auxilios, lo equiparemos con los elementos indispensables.

Vendas:
• Manual de primeros auxilios.
• Gasa estéril de distintos tamaños.
• Esparadrapo (cinta adhesiva)
• Vendas adhesivas en varios tamaños.
• Vendas elásticas
• Toallas antisépticas
• Jabón
• Cinta hipoalergénica
• Cabestrillo
• Algodón estéril
• Parches estériles para ojos
• Almohadillas estériles de gasa

Instrumentos:
• Una pera de goma
• Tijera
• Termómetro
• Pinzas

Varios:
• Alcohol al 70%
• Bolsa de hielo o compresas frías químicas
• Compresas calientes o bolsa de agua caliente
• Guantes quirúrgicos
• Mascarilla o barbijo
• Agua oxigenada
• Cuchara de medida

Medicamentos:

• Crema antibiótica
• Antidiarreico
• Antihistamínico
• Aspirinas
• Crema antiséptica
• Loción de calamina
• Descongestionante nasal
Manual de primeros auxilios
El manual de primeros auxilios contiene ciertos elementos básicos para emprender la ayuda a una persona en situación de accidente o enfermedad repentina, de manera de preservarle la vida y evitar que su estado empeore. Lo primero que verificamos es que esté consciente, respire y tenga pulso.
Manual de primeros auxilios
Los primeros auxilios son acciones de emergencia que se aplican a lesionados o enfermos de carácter repentino, para conservar la vida y evitar el agravamiento del estado de la víctima.

Existen rutinas de procedimiento en caso de emergencias que es conveniente seguir, para que la ayuda resulte realmente eficaz.

Manual de primeros auxilios, la secuencia de atención:
En toda emergencia, es necesario evaluar la relación entre las lesiones o síntomas (según el caso), el daño que puede ocasionar el que no sean tratadas de inmediato, y el riesgo de producir nuevos daños con el tratamiento.

La secuencia de atención para primeros auxilios es un esquema básico de lo que debe hacerse en caso de emergencias, pero varía en función del tipo de emergencia y las condiciones de la víctima. Deben establecerse las prioridades para el caso específico.

• Evaluación del área del accidente. Si es segura, cuántas víctimas hay, si estamos en condiciones de ayudar sin exponernos.
• Activar el sistema médico de emergencias (ambulancias, paramédicos, policía, bomberos, tránsito, y otros).
• Evaluación inicial del paciente. Confirmación de que respira. Valoración de la conciencia, si está despierto, si habla, si sus respuestas son coherentes.
• Evaluación de la respiración. Para ello, observaremos el tórax de la víctima, acercamos la mejilla a la persona para sentir su aliento.
• Valoración del pulso. Preferentemente auscultando las arterias carótidas, que están a ambos lados de la nuez de Adán, ya que en caso de accidente, la sangre se redistribuye y no suele llegar a las venas de la cara interior de las muñecas, por lo que no encontraremos pulso.

Como tomar los signos vitales para primeros auxilios:
• Toma del pulso: colocar los dedos (excluido el pulgar, ya que tiene pulso propio) sobre las arterias de la muñeca o el cuello del lesionado. En el caso de niños y recién nacidos, las pulsaciones van entre 100/120 y 140 latidos por minuto. En los adultos, las pulsaciones oscilan entre 60-80.

• Verificación de la respiración: hay varias formas de percibir la respiración de una persona, por lo general es acercando la mejilla u oreja a la nariz de la persona. También podemos acercar el dorso de la mano. Otra forma es colocando la mano bajo el tórax, para sentir el movimiento. Colocar un espejo frente a la nariz de la víctima es muy efectivo, aunque no siempre se dispone de uno. La frecuencia de respiraciones normales, es de 15 a 20 respiraciones por minuto.

• Chequeo de los reflejos: para esto, podemos aplicar un rayo de luz sobre la pupila, y observar si se contrae o no. Pinchar o pellizcar la parte interna del brazo o pierna en busca de la contracción de respuesta.

La primera verificación que debe hacerse en caso de accidente o enfermedad repentina, es que la víctima esté consciente, respire y tenga pulso, antes de aplicar los primeros auxilios.

Cuando la víctima está inconsciente, pero respira y tiene pulso, debemos vigilar su respiración hasta que llegue la atención especializada.

Si no respira pero tiene pulso, buscaremos un cuerpo extraño en la boca, o si la lengua obstruye la garganta. De ser así, retiraremos el objeto y daremos respiración de boca a boca.

Si no respira ni tiene pulso, se inicia reanimación cardio-pulmonar básica.

En caso de hemorragias intensas, comprimir la zona durante al menos 10 minutos, con paños o gasas. Si el paño se empapa, no lo retiramos, sino que colocamos otro encima.

Aplicación de primeros auxilios
La aplicación de primeros auxilios en caso de accidentes implica una serie de maniobras que se adecuan al tipo de accidente. Para obstrucciones de garganta, está la maniobra Heimlich. Para casos de pérdida del pulso y la respiración, está la combinación de respiración artificial y masaje cardiaco externo.
Aplicación de primeros auxilios
Es conveniente poseer nociones de primeros auxilios, y de cuáles son las maniobras que determinan la evolución de un accidentado. Los primeros momentos luego de un accidente y su atención, son decisivos en la evolución posterior de la víctima.

Existen varias técnicas de auxilio para casos de emergencia, dependiendo de la situación particular de cada caso.

Tipos de accidentes y los primeros auxilios adecuados:
• Cuando estamos ante un caso de obstrucción incompleta y obstrucción completa, en adultos o niños pequeños, etc. La técnica adecuada es la maniobra Heimlich, que consiste en la compresión abdominal realizada para desobstruir el conducto respiratorio cuando está bloqueado por la presencia de un objeto extraño.

La maniobra se realiza colocándose detrás de la persona que está asfixiándose, luego se rodea el tórax con los brazos y se colocan ambas manos debajo del diafragma. La mano que apoya en el diafragma va cerrada y la otra la comprime. Esto comprime los pulmones, ejerciendo presión sobre el objeto que está trabado en la tráquea, con lo cual será expulsado

• Reanimación cardio-pulmonar: es un conjunto de maniobras de primeros auxilios que buscan restablecer la respiración y los movimientos del corazón, en caso de que no estuvieran presentes. El método consta de dos maniobras principales, la respiración artificial y el masaje cardiaco externo.

• Respiración artificial: existen varios métodos para dar respiración artificial, pero el más eficaz sin lugar a dudas es la respiración de boca a boca. El método boca a boca consta de dos tiempos:

1. Preparación para la respiración
2. Respiración

1. Preparación para la respiración:

o Colocar a la víctima boca arriba, con la espalda plana, sin almohadas. En caso de que la persona vomite agua o alimentos, giraremos la cabeza hacia el costado para que pueda devolver sin dificultad.
o Aflojar los ropajes que pudieran comprimir la garganta, el tórax o el abdomen de la víctima.
o Verificar que no hay objetos extraños en la boca, de haberlos, retirarlos (también las dentaduras postizas).

2. Respiración:
o De rodillas junto a la víctima, se coloca una mano debajo de la nuca y la otra en la frente, colocando la cabeza en posición para que la tráquea quede abierta.
o Luego con la mano que estaba sobre la frente, se aprieta la nariz como con una pinza, de modo que el aire no se escape por las narinas. Con la otra mano, sujete la lengua para que no se introduzca en la garganta. Inspire hasta llenar completamente los pulmones y luego vacíe el aire en la boca de la víctima.
El aire debe introducirse lentamente. Verificaremos que entra aire, observando el pecho de la víctima, debe hincharse.
o Retirar la boca para inhalar nuevamente, mientras se comprueba si sale aire por la boca de la víctima. Las insuflaciones deben repetirse entre 12 y 14 veces por minuto.
o A medida que el accidentado comienza a recuperarse, haremos que las insuflaciones se acompasen con la respiración.
• Masaje cardiaco externo: cuando el accidentado no muestra pulso en la muñeca o el cuello, si además tiene las pupilas dilatadas, ni se oyen los latidos del corazón, es necesario practicar el masaje cardiaco externo, además de la respiración artificial.

Arrodillarse al costado de la víctima acostada boca arriba y presionar con ambas manos sobre el esternón, 4 o 5 centímetros sobre la boca del estómago. Se presiona de manera firme y vertical una 60-80 veces por minuto. Se presiona y deja de presionar para que la caja torácica vuelva a su lugar.
Es preferible que dos personas brinden la resucitación simultáneamente, una para el masaje y la otra para la respiración. En este caso, se realizan 5 presiones y una insuflación.


Clasificación y tipos de heridas
Existen una gran cantidad de tipos de heridas y todos somos propensos a sufrirlas. Las heridas son muy comunes, pero dentro de los tipos de heridas existentes hay unos que son más usuales que otros. Aquí puedes aprender que es una herida y los diferentes tipos de heridas existentes.
Clasificación y tipos de heridas
Las heridas son lesiones que generan la pérdida de continuidad en la integridad de los tejidos blandos. Por tejidos blandos entendemos piel, músculo, tejido subcutáneo, órganos blandos, tendones, nervios, entre otros.

Pueden producirse por agentes externos (cuchillos, vidrios, latas, etcétera) o agentes internos (hueso fracturado). A su vez encontramos tipos de heridas abiertas y cerradas, simples y complicadas.

Las heridas acarrean dos riesgos que es necesario evitar para que no pasen a mayores: la hemorragia (conlleva al estado de choque) y la infección.

Las heridas son muy frecuentes en todas las personas, quine no ha sufrido alguna, y es necesario saber como mínimo como reaccionar ante ellas y como realizar las curaciones. Como hemos dicho las hay de todo tipo, desde un raspón sin mayores cuidados hasta graves amputaciones que pueden poner la vida en serio peligro.

Cuando estemos ante alguna de las siguientes señales es que existe herida: dolor – hemorragia – destrucción – daño de tejidos blandos.

Tipos de heridas
A continuación describimos los tipos de heridas que pueden afectar nuestro cuerpo:

Abiertas
• Separación de los tejidos blandos
• Mayor posibilidad de infección

Cerradas
• No se observa separación de los tejidos blandos
• Generan hematoma (hemorragia debajo de la piel) o hemorragias en viseras o cavidades.
• Producidas por golpes generalmente
• Requieren atención rápida porque pueden comprometer la función de un órgano o la circulación sanguínea.

Simples
• Afectan únicamente la piel, no alcanzan a comprometer órganos
• Raspones, arañazos, cortes, etc.

Complicadas
• Extensas y profundas con abundante hemorragia.
• Lesiones en músculos, nervios, tendones, órganos internos, vasos sanguíneos y puede o no existir perforación visceral.

Clasificación de los diferentes tipos de heridas
A continuación puedes aprender la clasificación de los diferentes tipos de heridas. Existen diversas clasificaciones de acuerdo a sus características, en primer lugar te presentamos la clasificación de acuerdo a la causa que las produjo:

• Punzantes
Causadas por objetos puntiagudos (clavos, agujas, anzuelos, etc.).

Dolor, hemorragia escasa, orificio de entrada no muy notorio, profundidad, puede presentar perforación de de vísceras y hemorragia interna, peligro inminente de infección. Se considera la más peligrosa de todas.

• Cortantes
Por objetos afilados (vidrios, cuchillos, latas, etc.). Presenta una herida con bordes limpios y lineales, de hemorragia escasa, moderada o abundante.
Puede afectar músculos, tendones y nervios.

• Punzocortantes
Por objetos puntiagudos y filosos (puñales, tijeras, cuchillos, hueso fracturado, etc.). Combina los dos tipos de heridas anteriores.

• Abrasiones
Raspones, causadas por fricción o rozamiento de la piel con superficies duras. La capa más superficial de la piel (epidermis) es la que se ve afectada. Frecuentemente se infectan, pero se curan rápidamente.

• Laceraciones
Lesiones producidas por objetos de bordes dentados, generan desgarros del tejido y los bordes de las heridas se presentan irregulares.

• Avulsivas
Lesión con desgarra, separa y destruye el tejido, suele presentar una hemorragia abundante.

• Amputación
Pérdida de un fragmento o una extremidad.

• Contusas
Son producidas por la resistencia que ejerce el hueso ante un golpe (de puño, piedras, palos, etc.), produciéndose la lesión de los tejidos blandos. Hematoma y dolor son las causas más comunes de estos tipos de heridas.

• Magulladuras
Heridas cerradas generadas por golpes. Se divisan como una mancha de color morado.

• Aplastamiento
Pueden generar fracturas, hemorragias externas e internas abundantes, y lesión de órganos.

Clasificación y tipos de heridas
Existen una gran cantidad de tipos de heridas y todos somos propensos a sufrirlas. Las heridas son muy comunes, pero dentro de los tipos de heridas existentes hay unos que son más usuales que otros. Aquí puedes aprender que es una herida y los diferentes tipos de heridas existentes.
Clasificación de las quemaduras
Las quemaduras son lesiones producidas por el contacto de la piel con elementos a temperaturas extremas de calor o frío. Estas temperaturas son producidas por energía térmica, eléctrica, química o electromagnética.

Los primeros auxilios para contrarrestar la afección consisten en sumergir la zona afectada en agua fresca, con el fin de disminuir la temperatura de los tejidos afectados.

Como hemos dicho existen diferentes tipos de quemaduras:
Quemaduras térmicas
Metales calientes - Líquidos hirvientes - Vapor - Fuego
El contacto de la piel con alguno de estos medios eleva la temperatura de ella y los tejidos, provocando la muerte o carbonización de las células de los tejidos.

Quemaduras por radiación
Exposición desmedida a los rayos ultravioletas del sol u otras radiaciones, como los rayos X.

Quemaduras químicas
Producidas por sustancias ácidas, alcalinas, detergentes o disolventes.

Quemaduras eléctricas
La causa de estas es la corriente eléctrica, ya sea alterna (AC) o continua (DC).

Clasificación de las quemaduras por su grado
Las quemaduras son clasificadas en primer, segundo, tercer y cuarto grado, dependiendo del grado de gravedad y el nivel de penetración en la superficie de la piel.

Las quemaduras de primer grado

Son quemaduras superficiales, afectan únicamente a la epidermis (capa externa de la piel).

Síntomas
• Enrojecimiento
• Sequedad
• Dolor
• Hinchazón de la piel, pero sin ampollas.

Las quemaduras de segundo grado
Estas quemaduras afectan la epidermis y parte de la dermis.

Síntomas
• Enrojecimiento
• Hinchazón de la piel
• Ampollas
• Dolor
• Supuración de líquido que le otorga una apariencia lustrosa
• Pérdida posible de piel
• Sensibilidad al aire

Las quemaduras de tercer grado
Estas son consideradas quemaduras totales, ya que se destruye la epidermis y la dermis. Las distinguimos por el color blanco o carbonizado que adopta la zona quemada. Las terminaciones nerviosas son destruidas, con lo que no existe sensibilidad. Huesos, músculos y tendones también pueden ser afectados.

Síntomas
• Eliminación de capas de piel
• Piel seca con apariencia de cuero, chamuscada o con manchas blancas, negras o café.
• Grasa expuesta
• Edema
• La quemadura de tercer grado es indolora (debido a la perdida de nervios), el dolor previene de las zonas limítrofes donde la quemadura alcanzó únicamente el primer o segundo grado.

Las quemaduras de cuarto grado
La principal característica de este tipo de quemaduras es el daño producido en músculos y huesos. Además de producirse por exposición al fuego, líquidos calientes, electricidad u objetos calientes; también pueden ser producidas por frío extremo o congelación.

Pueden provocar necrosis y caída de extremidades (nariz, orejas o dedos).

Como hemos visto las quemaduras pueden llegar a ser muy graves y es muy importante que se tenga la prevención adecuada para que no acontezcan, fundamentalmente con los niños chicos, que es donde más ocurren y donde más graves pueden llegar a ser debido a la mayor sensibilidad de su piel.

Clasificación y tipos de heridas
Existen una gran cantidad de tipos de heridas y todos somos propensos a sufrirlas. Las heridas son muy comunes, pero dentro de los tipos de heridas existentes hay unos que son más usuales que otros. Aquí puedes aprender que es una herida y los diferentes tipos de heridas existentes.
Remedios para quemaduras de piel
Las quemaduras de piel pueden ser curadas con remedios populares o remedios específicos recetados por el doctor, de acuerdo a su grado de gravedad. Generalmente para las quemaduras de sol o de primer grado se utilizan las técnicas de populares que utilizan remedios para quemaduras naturales.

Tipos de remedios para quemaduras
Los remedios para quemaduras más populares y más conocidos y efectivos son:
• Lo primero que se debe realizar ante una quemadura es dejar correr suavemente agua fría sobre la zona afectada.
• El más común de los tratamientos naturales consiste en aplicar un cataplasma de aloe vera, lo cual ayuda a calmar el dolor y a cicatrizar la herida.
• Un cataplasma de papa cortado en láminas y puesto en el congelador durante un rato es otro de los remedios naturales más efectivos. Se aplican directamente sobre la quemadura y se afianza las láminas con una gasa.
• Aplicar miel sobre la quemadura es también muy efectivo. Previamente es necesario lavar la herida, así se evitan infecciones y se cura la herida.
• Lavar la zona y luego aplicar aceite de oliva sobre la zona afectada. Cuando el aceite ha sido esparcido sobre toda la herida rociarle sal marina. Este remedio puede arder en un principio, pero es excelente para evitar que se genere una ampolla.
• Cuando se trata de una quemadura de sol el cataplasma de melón es muy efectivo. Se debe cortar la pulpa, quitarle las semillas y aplicar sobre la zona afectada durante 10 minutos aproximadamente.
• Un remedio casero no muy difundido consiste en mezclar dos cucharadas de jugo de tomate con una pizca de bicarbonato y aplicar sobre la zona afectada para que trabaje sobre ella durante varias horas.
• La arcilla también calma el dolor.
• Por último digamos que el yogurt tiene efectos cicatrizantes y curativos sobre las quemaduras de piel.

Tipos de remedios para quemaduras
Como ya sabemos las quemaduras de piel se clasifican en diferentes grados de acuerdo a su gravedad.
Las quemaduras superficiales pueden ser tratadas en régimen ambulatorio si es que no existen lesiones por inhalación.

Este tipo de casos no son llevados a hospitalización y pueden curarse son remedios para quemaduras comunes:
a) quemaduras de primer grado
b) quemaduras de segundo grado superficiales
Su extensión no debe superar el 15% de la superficie corporal en adultos y 10% en niños.
c) quemaduras de segundo grado profundas
Deben afectar menos del 10% de la superficie corporal y no afectar áreas críticas.
d) quemaduras de tercer grado
Su extensión no debe superar el 2% de la superficie corporal.

Si estamos en presencia de otro tipo de quemaduras de piel es necesario un tratamiento hospitalario para el afectado.